Dolor emocional

El dolor emocional puede convertirse en una adicción. Sentimientos negativos como la ira, preocupación, pena, miedo o depresión, pueden llegar a ser tan habituales que no se pueda vivir sin ellos.

Parece que hay razones físicas y mentales para la adicción al dolor emocional. Cuando una persona está continuamente marcada por el dolor, hay cambios sutiles en el cuerpo que hacen que se cree una dependencia química estrechamente relacionada con el estrés. La evolución de las modalidades habituales de dolor en el sujeto pueden crear un patrón adictivo del que es difícil salir. El adicto al dolor emocional inconscientemente busca situaciones que puedan originar ese dolor. Una historia prolongada de relaciones problemáticas, negativas y estresantes pueden ser síntoma de esta adicción al dolor emocional . Los sentimientos de amor y dolor se asocian de manera tan frecuente que se convierten en uno mismo.
Amar a las personas que no están disponibles y permanecer en relaciones intolerables, por ejemplo, son signos de que el amor y el dolor se entrelazan.

Entender la parte fisiológica de la adicción al dolor emocional puede hacer más fácil romper estos patrones:

Fisiología de la adicción al dolor
A nivel físico, la adicción no es realmente el dolor, sino a las endorfinas que fluyen libres y que acompañan el dolor. Las endorfinas son una sustancia similar a una hormona, que el cuerpo libera cada vez que se experimenta daño o dolor. Son muy similares en estructura y efecto a los opiáceos. Las endorfinas tienen una acción analgésica. Cuando usted tropieza, su dedo del pie siente un dolor agudo, seguido inmediatamente por el entumecimiento, que acompaña a las endorfinas anestésicas. La sensación de adormecimiento asociado con la liberación de endorfinas no es desagradable y, de hecho, puede causar una sensación casi de euforia. Personas que hacen mucho ejercicio puede que estén familiarizados con este sentimiento.

Con la liberación sostenida de endorfinas todavía se pueden sentir emociones, pero sólo si son intensas, como la ira, la rabia, la tristeza y el miedo. Esto desencadena la liberación de más endorfinas, que puede conducir a más entumecimiento emocional. Una vez que se acostumbra a vivir una existencia llena de endorfinas, es difícil renunciar a ella.

Cambios
Una vez que una persona es adicta al dolor, romper el hábito requiere una fuerza considerable y apoyo externo. El deseo inconsciente por el dolor y el estrés conduce al adicto a aislarse y a tomar decisiones que se basan en la necesidad en lugar de la sabiduría. Desafortunadamente, los adictos dolor emocional no suelen tener relaciones de apoyo. Ellos tienden a gravitar hacia los socios que se convierten en una fuente de dolor. Amigos, familiares y consejeros profesionales son la mejor fuente de ayuda. Es importante que las personas de apoyo comprendan la dificultad inherente de la abstinencia de la adicción al dolor. Si se utiliza la psicoterapia, es útil que el terapeuta esté familiarizado con las adicciones y la química del cerebro. Las intervenciones psicodinámicas parecen ser las más efectivas.

La superación de ésta adicción puede tomar mucho tiempo. Para el adicto dolor, una vida sin dolor es completamente desconocida. Hay frecuentes informes de un vacío aterrador que anhela ser llenado cuando el dolor ya no es dominante. En muchos sentidos es como estar sin drogas después de años de dependencia. El objetivo es reemplazar la tensión con la relajación, las relaciones caóticas con las de apoyo, y la auto-privación con los auto-cuidados.

El efecto espectador

The Bystander effect o el efecto espectador es un fenómeno psicológico referido a los casos en que los individuos no ofrecen ayuda en una situación de emergencia cuando otras personas están presentes. La probabilidad de ayuda es inversamente proporcional al número de espectadores, es decir, cuanto mayor sea el número de espectadores, menos probable es que alguno de ellos proporcione ayuda. Esto nunca ha sido comprobado de manera concluyente más allá de la investigación básica y de los casos concretos, sin embargo, es algo anecdótico que sugiere que al menos en algunas circunstancias este es el caso.

Sombras

Piensa en alguien que no te caiga muy bien, tal vez incluso llegues a odiar a esa persona. En una hoja de papel, escribe una descripción de la misma. Escribe sobre cosas de su personalidad que no te gusten. Se tan específico como te sea posible.

Cuando hayas terminado de escribir, dibuja un cuadro alrededor de lo que has escrito, y en la parte superior del cuadro escribe “mi sombra.”

Lo que has escrito es una parte oculta de tí mismo, alguna parte que has suprimido o está escondida. Es lo que Jung llamaría tu sombra. Tal vez sea una parte de ti que temes, que no puedes aceptar, o que odias por alguna razón. Tal vez sea una parte de ti que tiene que ser expresada o desarrollada de alguna manera. Tal vez incluso secretamente deseas poder ser algo así como la persona a la que odias.

Invariablemente, las reacciones de los sujetos  que realizan este ejercicio se mezclan. Algunos de inmediato ven una conexión, mientras que otros rechazan la idea de inmediato. Cuando se le pregunta a estos sujetos por cómo muchos de ellos tienen amigos o parejas románticas que se ajustan a la descripción de los “odiados”, muchos se sorprenden al ver que este es el caso. El ejercicio siempre lleva a discusiones interesantes sobre la forma en la que proyectamos partes suprimidas de nosotros mismos hacia los demás, y sobre por qué a veces elegimos a estas “personas odiadas” para nuestras relaciones más cercanas.

Es recomendable hacerlo en grupo, para poder contrastar opiniones y crear cierto debate.

Las emociones

Las emociones humanas pueden clasificarse como primarias, secundarias y terciarias. Las emociones primarias son:

* Miedo
* Alegría
* Amor
* Tristeza
* Sorpresa
* Ira

Las emociones secundarias y terciarias relacionadas con ellas se mencionan a continuación.

Lista de las emociones humanas

1: Miedo
El miedo es una respuesta a un peligro que está a punto de suceder. Se trata de un mecanismo de supervivencia como reacción a un estímulo negativo. Puede ser una advertencia leve o una fobia extrema. Si el temor es trivial es un “miedo insignificante” y si el peligro parece grande se considera un “temor grave”.

Una emoción secundaria en esta categoría es el “nerviosismo”. Las diversas emociones terciarias en relación con esta sub-categoría son:

* Ansiedad
* Aprensión
* Peligro
* Temor
* Tensión
* Malestar
* Preocupación

Otra emoción secundaria en esta categoría es “horror”. Hay varias emociones terciarias en esta sub-categoría. La lista es como sigue:

* Alarma
* Miedo
* Susto
* Horror
* Histeria
* Mortificación
* Pánico
* Shock
* Terror

2: Alegría
La alegría o la felicidad tiene tonalidades de placer, disfrute y satisfacción. Hay una sensación de bienestar, paz interior, amor y seguridad. Se da una existencia de ambos, el pensamiento positivo y las actividades positivas.

La primera emoción secundaria es la “alegría”. Esta se compone de un grupo de emociones terciarias:

* Diversión
* Éxtasis
* Euforia
* Dicha
* Euforia* (reacción con euforia)
* Placer
* Felicidad
* Júbilo

El entusiasmo es otra emoción secundaria que abarca diferentes emociones terciarias:

* Agitación
* Alboroto
* Alegría
* Emoción

3: Amor
El amor nace de un sentimiento de unidad profunda. El amor puede ser platónico, romántico, religioso o familiar. Hay algunos matices en relación con la vinculación al amor, la amistad, el altruismo y la filantropía.

Hay tres emociones secundarias: el afecto, el anhelo y la lujuria.

El afecto incluye las siguientes emociones terciarias:

* Cariño
* Atracción
* Adoración
* Sentimentalismo
* Cuidado

La lujuria está relacionada con diferentes emociones terciarias como:

* Excitación
* Deseo
* Pasión
* Enamoramiento
* Obsesión

4: La tristeza
La tristeza está necesariamente relacionada con un sentimiento de pérdida y de desventaja. Si este sentimiento ahoga a la persona, puede conducir a un estado de depresión. Cuando se observa a una persona callada, menos enérgica y retraído en sí mismo, se puede inferir que la tristeza existe.

Directamente relacionadas con la tristeza, las emociones terciarias son:

* Depresión
* Infelicidad
* Miseria
* Melancolía
* Tristeza
* Desesperación

La emoción secundaria “sufrimiento” incluye la agonía, dolor y angustia. Otra emoción secundaria “decepción” comprende emociones terciarias como la consternación y el disgusto. La vergüenza es una emoción secundaria que pueden vincularse a emociones terciarias como la culpa, el remordimiento y el arrepentimiento.

La emoción secundaria “descuido” puede ser entendida por la siguiente lista de emociones terciarias:

* Inseguridad
* Alienación
* Nostalgia
* Vergüenza
* Humillación

Los sentimientos de simpatía y compasión también se incluyen en esta categoría.

5: Sorpresa
Sorpresa: se muestra ante un resultado inesperado. Cuando uno experimenta sorpresa, va acompañado de elevación de las cejas, las líneas horizontales de la frente, la boca abierta, y los párpados abiertos. Una subida momentánea en las cejas es la evidencia más común de sorpresa.

Hay emociones terciarias relacionadas:

* Estupefacción
* Asombro

6: La ira
La ira está evocada por la injusticia, el conflicto, la humillación, la negligencia o la traición. Si la ira está activa, los ataques individuales son verbales o físicos. Si la ira es pasiva, la persona se enfada en silencio y se siente la tensión y la hostilidad. Si se conoce la fuente del dolor, se puede alterar la magnitud de la ira.

La emoción secundaria “furia” se diferencia en emociones terciarias como:

* Ira
* Amargura
* Resentimiento
* Odio
* Aversión

El efecto Tetris

Fuente: Wikipedia

El efecto Tetris es la habilidad de cualquier actividad, a la que una persona haya dedicado suficiente tiempo, de controlar los pensamientos, imágenes mentales y sueños del individuo.
El nombre del efecto proviene del juego tetris, en el que el jugador debe rotar y mover bloques con diferentes formas mientras caen. Si el jugador puede acomodar los bloques para que formen una línea horizontal completa, esta desaparecerá. El objetivo principal es evitar que los bloques llenen toda la pantalla. Gente que juega al tetris por mucho tiempo, se da cuenta que termina pensando como acomodar diferentes formas que se encuentra en el mundo real, como por ejemplo edificios o baldosas. En este sentido, el juego del tetris es como una forma de hábito. También estas personas pueden ver formas cayendo en los costados de su campo visual, en lo que se llama visión periférica, o también al cerrar los ojos. En este sentido, el efecto es una forma de alucinación.

El efecto Tetris puede suceder con otros juegos, como por ejemplo juegos de estrategia o de rol. Sobre todo al experimentar sesiones maratónicas frente a la pantalla. También con actividades muy repetitivas como preparar hamburguesas. Pasa también al tener sesiones largas y repetidas de juegos de estrategia.

También afecta otros sentidos como la audición. Algunas personas que pasaron mucho tiempo jugando a los first person shooters (o FPS) (Half-Life por ejemplo) asemejan el ruido de un ventilador de techo funcionando con el ruido de las ametralladoras al disparar. El efecto también puede ser kinestésico, como les sucede a las personas que pasan mucho tiempo en el mar; cuando llegan a tierra pueden moverse con un movimiento de balanceo.

La mentira

Las mentiras son muy difíciles de detectar. Años de trabajo en psicología, incluyendo la investigación de entrevistas reales realizadas por la policía a cargo de Aldert Vrij y colegas, proporciona orientación sobre lo que transmiten las señales no verbales y cuáles son las que señalan o no a la mentira (Vrij, 2006).

En primer lugar tenemos que desechar los conceptos erróneos:

1. La gente mira hacia otro lado cuando están mintiendo. Incluso algunas fuerzas de policía todavía tienen esto en sus manuales, aunque es algo completamente erróneo.
2. Los clásicos signos de la mentira no son tan buenos indicadores. Menos parpadeo, más pausas en el habla, la tensión vocal, dilatación de la pupila, elevar la barbilla y el nerviosismo no siempre significan que alguien está mintiendo.
3. Puede ser especialmente difícil detectar mentiras en amigos cercanos o socios, personas con las que hemos llegado a una situación de confianza y de los que no esperamos una mentira.

Así, con esas falsas ideas expuestas, ¿como nos ayuda la investigación psicológica a la hora de detectar mentiras?

1. Las diferencias individuales son la clave. El comportamiento natural de algunas personas parece honesto, mientras que el comportamiento natural de otras no; esto no le dirá quién está mintiendo. Por ejemplo, introvertidos o personas nerviosas tienden a mirar como si estuvieran mintiendo cuando no lo hacen.
2. Micro-expresiones. Son detectores de mentiras de buena calidad, que pueden observarse en pequeños movimientos faciales que delatan la mentira. El problema es que al ser “micro”, son difíciles de descubrir.
3. La inflexión vocal puede ser vital. Hay pruebas de que es más fácil detectar mentiras sólo por medio de la voz.
4. Confíe en su intuición. La gente puede ser mejor en la detección de mentiras gracias a su intuición. Procesos implícitos o en gran medida inconscientes pueden ser más eficaces que el pensamiento consciente.
5. Mentir es un trabajo duro. Mentir puede colocar altas demandas cognitivas a un individuo; poner presión sobre un sospechoso de haber mentido puede ayudar a la detección.

La investigación sobre la mentira no verbal en la psicología ha demostrado claramente que los malentendidos son algo corriente. La detección de mentiras es un arte sutil que requiere sentidos muy agudos y estos 5 factores pueden mostrarle por dónde empezar.

Efecto Dunning-Kruger

Fenómeno psicológico por el que las personas con escasos conocimientos tienden a pensar que saben mucho más de lo que saben y creer que son más inteligentes que otras personas más preparadas.
Resumiendo, es la típica persona con poca formación que se cree que sabe de todo, hasta el punto de creer que sabe más que cualquier persona que realmente sí sabe del tema a tratar.

El estudio demostró que los individuos incompetentes tienden a sobreestimar sus habilidades y son incapaces de reconocer las habilidades de los demás.

Más info efecto Dunning-Kruger